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sábado, 16 de noviembre de 2013

ESOS INSTANTES DE AMOR



Liberarse del cautiverio del amor, quemarse como una vela, derretirse en amor, fundirse con el amor, ¡qué felicidad! ¿Es eso posible para criaturas como nosotros, que somos débiles, orgullosos, vanos, posesivos, envidiosos, celosos, inflexibles, implacables? Es evidente que no. Para nosotros es la carrera de ratas... en el vacío de la mente. Para nosotros la condena, la condena interminable. Creyendo que necesitamos amar, dejamos de amar, dejamos de ser amados. Pero inclusive nosotros, por muy despreciablemente débiles que seamos, experimentamos ocasionalmente algo de este amor verdadero y desinteresado. ¿Quién de nosotros no se ha dicho a sí mismo en su ciega adoración de alguien que está fuera de su alcance: "No importa que nunca sea mía. Lo único que importa es que exista y que pueda honrarla y adorarla eternamente"? Y aunque ese modo exaltado de ver las cosas sea insostenible, el enamorado que razona así pisa terreno firme. Ha conocido un momento de amor puro. Ningún otro amor, por sereno y duradero que sea, puede compararse con él.

( Henry Millar, escritor norteamericano )


miércoles, 13 de noviembre de 2013

EL AMOR ENTRE DOS PERSONAS



" El amor sólo es posible cuando dos personas se comunican entre sí desde el centro de sus existencias, por lo tanto, cuando cada una de ellas se experimenta a sí misma desde el centro de su existencia. Sólo en esa "experiencia central" está la realidad humana, sólo allí está la vida, sólo allí está la base del amor. Experimentado en esa forma, el amor es un desafío constante, no es un lugar de reposo, sino un moverse, crecer, trabajar juntos; que haya armonía o conflicto, alegría o tristeza, es secundario con respecto al hecho fundamental de que dos seres se experimentan desde la esencia de su existencia, de que son el uno con el otro al ser uno consigo mismo y no al huir de sí mismos. Sólo hay una prueba de la presencia del amor: la hondura de la relación y la vitalidad y la fuerza de cada una de las personas implicadas; es por tales frutos que se reconoce el amor"

( ERICH FROMM, psicólogo alemán, en  "El arte de amar" )

LA PROFUNDIDAD DEL AMOR




“Para amar el placer se requiere de muy poco. Para amar verdaderamente, se requiere de un héroe que pueda manejar su propio miedo. Es un acto del más profundo amor, permitirse a uno mismo ser movido por el alma salvaje de otro…” 


( Clarissa Pinkola Estés, psicóloga y escritora norteamericana, en “Mujeres que corren con los lobos”) 

ÁMAME




Dame un poquito de lo tuyo, de lo mío, de lo que mañana ya no será nuestro. Porque las sumas se derriten en nuestros brazos. Abrázame el corazón, una vez más, sin miedo a los despropósitos, a las promesas que más tarde no cumpliremos; porque el corazón nació para latir en el presente. Además, ¿qué es el futuro para el corazón? Sólo una vaga ilusión. Por eso, ahora que todavía nuestro amor es libre, dime otra vez más que me deseas. El tiempo ya se encargará de construir nuestras guerras y nuestras fortalezas, de construir nuestras mentiras. Pero, mientras tanto, hazme el amor y susúrrame al oído dos palabras: TE QUIERO


(Raül Córdoba, escritor español)

sábado, 9 de noviembre de 2013

DIÁLOGO SOBRE AMAR Y QUERER ENTRE EL PRINCIPITO Y LA ROSA



-"Te amo" - dijo el principito... -"Yo también te quiero" - dijo la rosa. -"No es lo mismo" - respondió él... "Querer es tomar posesión de algo, de alguien. Es buscar en los demás eso que llena las expectativas personales de afecto, de compañía... Querer es hacer nuestro lo que no nos pertenece, es adueñarnos o desear algo para completarnos, porque en algún punto nos reconocemos carentes. Querer es esperar, es apegarse a las cosas y a las personas desde nuestras necesidades. Entonces, cuando no tenemos reciprocidad hay sufrimiento. Cuando el "bien" querido no nos corresponde, nos sentimos frustrados y decepcionados. Si quiero a alguien, tengo expectativas, espero algo. Si la otra persona no me da lo que espero, sufro. El problema es que hay una mayor probabilidad de que la otra persona tenga otras motivaciones, pues todos somos muy diferentes. Cada ser humano es un universo. Amar es desear lo mejor para el otro, aún cuando tenga motivaciones muy distintas. Amar es permitir que seas feliz, aún cuando tu camino sea diferente al mío. Es un sentimiento desinteresado que nace en un donarse, es darse por completo desde el corazón. Por esto, el amor nunca será causa de sufrimiento. Cuando una persona dice que ha sufrido por amor, en realidad ha sufrido por querer, no por amar. Se sufre por apegos. Si realmente se ama, no puede sufrir, pues nada ha esperado del otro. Cuando amamos nos entregamos sin pedir nada a cambio, por el simple y puro placer de dar. Pero es cierto también que esta entrega, este darse, desinteresado, solo se da en el conocimiento. Solo podemos amar lo que conocemos, porque amar implica tirarse al vacío, confiar la vida y el alma. Y el alma no se indemniza. Y conocerse es justamente saber de vos, de tus alegrías, de tu paz, pero también de tus enojos, de tus luchas, de tu error. Porque el amor trasciende el enojo, la lucha, el error y no es solo para momentos de alegría. Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar, no porque me debas nada, no con posesión egoísta, sino estar, en silenciosa compañía. Amar es saber que no te cambia el tiempo, ni las tempestades, ni mis inviernos. Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes como padre, madre, hermano, hijo, amigo y saber que en el tuyo hay un lugar para mí. Dar amor no agota el amor, por el contrario, lo aumenta. La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar." -"Ya entendí" - dijo la rosa. -" No lo entiendas, vívelo" - agregó el principito.

(Antoine de Saint Exúpery, en “El Principito”)

EL DERECHO A AMAR



La historia del amor se resume en tres palabras, tres esferas: sentimiento, matrimonio, sexualidad. O si se prefiere: amor, procreación, placer...tres ingredientes para conformar a hombres y mujeres, con los que cada época jugó, tratando a veces de disociarlos, a veces de unirlos, al capricho de sus intereses. Tanto para lo mejor como para lo peor.
Matrimonio sin amor ni placer. Matrimonio de amor sinplacer. Placer de amor sin matrimonio. La historia del amor es la de una larga marcha de las mujeres ( con los hombres un poco a la zaga) para liberarse del arnés religioso y social y reinvindicar ese derecho sin embargo elemental: el derecho de amar.
 


( D. Simonet, en " La más bella historia de amor" )

viernes, 8 de noviembre de 2013

INSTRUCCIONES PARA RECUPERAR A UNA MUJER



Para recuperar una mujer
hay que estar dispuesto a todo.
A todo
menos
ella.
Porque ella es todo lo que uno no tiene.
Es decir:
uno tiene el mundo pero
la realidad es:
ella de un lado
y uno y todo lo demás
del otro.
Y hay que estar dispuesto a disponer de todo
para que ella disponga,
se sirva, se abra,
se ponga y se deje.

Para recuperar una mujer
hay que estar dispuesto a hacer
un embudo
y meter toda la vida en él
para que vaya y caiga
sobre ella;
hay que encender
un ventilador
en el sentido de todas las palabras
y hacerlo soplar
sobre ella;
hay que meterse, finalmente,
en una picadora de carne
y hacer con ella empanaditas
que ella pueda
comer sin esfuerzo;
hay que disolverse y llover
sobre ella
y todo es poco
y no duele
que duela.

Para recuperar una mujer
hay que entrarle por todas partes:
ser la basurita en su ojo,
el ruido que no la deje dormir,
un resto de amor pegado
a su contestador
como
un residuo entre dientes
para su eterno forcejeo;
una piedrita en el zapato,
una gota de sangre en el borde
de su cama
y de su olvido.
Para recuperar una mujer
todo es poco
porque primero
hay que haberla perdido.


( Juan Sasturain
, escritor argentino )