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sábado, 30 de noviembre de 2013

AMOR PASIONAL DE UNA NOCHE



Entré a mi cuarto, me desvestí, al quitarme la blusa sentí su aroma penetrado por toda mi anatomía, lo olía desesperadamente con miedo a que se extinguiese y así fue con cada una de mis prendas, al quedarme completamente desnuda, empecé a sentirlo ahí conmigo, me tocaba mi rostro, mi cuello, mis senos, mi vientre, mi piernas y ientre ellas!, me rozaba cada parte sutilmente... Estaba impregnada de el, de su aroma, de sus besos, ahora yo pertenecía a él y me tuviese cuantas veces el deseara, haría lo que fuera por estar un minuto mas junto a él, no podía explicarme mi necesidad de su esencia...

No quería cuestionarme solo recordaba el clímax al que me había hecho llegar aquella noche, me susurraba al odio, mentía, fingía conocerme, fingía que no era una mas, decía que me amaba.

Besaba mi cuello de una manera excitante como si lo hiciera cada tarde en el jardín; entonces sus manos empezaron a tocar mis senos con una infinidad de ganas, cada vez mas exploraba mi cuerpo, rozó mis caderas, mi vientre, hasta llegar al punto exacto, daba cautelosos movimientos circulares, bajaba... subía... bajaba..

Estaba húmeda, fuimos uno mismo, la intensidad era cada vez más y más... Gemí, gemí hasta quedarme sin aliento, lo arañe, lo mordí, lo bese sin cordura, gritaba ... gritaba de dolor, ide placer!

Después no supe mas, entre en trance, me perdí, volé muy lejos, me encontraba ahí, en el jardín del edén, donde todo era perfecto y yo me encontraba con lo prohibido... Un jardín lleno de falacia que en un mundo con gravedad la perfección no existía solo en viejas escrituras o ahí, en ese justo momento que yo vivía, o a lo que mucha gente llamaría: ORGASMO.

De repente dentro de mi todo fluyo, Adán y Eva habían desaparecido, estaba en mi realidad en la que me enamoraba de un amor de una noche del que no podría sacarme de la cabeza. 
Entonces lo mire y sonreí, no hubo respuesta, me sonroje al acto y fingí que no sucedía nada.
Minutos después me miro y me dijo "Esta noche olvídate de que me hiciste el amor porque yo solo tuve sexo contigo"

Mis ojos se cristalizaron, pero resistí, me subí las braguitas, me despedí y entendí. 


( Anónimo )

ENAMORARSE ES ESTAR ENCANTADO POR ALGO



"Enamorarse es sentirse encantado por algo, y algo sólo puede encantar si es o parece ser perfección"

( José Ortega y Gasset, filósofo español) 

viernes, 29 de noviembre de 2013

EL AMOR Y LA MUJER QUE ES ELLA MISMA




"El día que una mujer pueda no amar con su debilidad sino con su fuerza, no escapar de sí misma sino encontrarse, no humillarse sino afirmarse, ese día el amor será para ella, como para el hombre, fuente de vida y no un peligro mortal".


( Simone de Beauvoir, escritora francesa )

jueves, 28 de noviembre de 2013

NO PRESUMAS DE QUE ERES EL PRIMERO, SI NO PUDISTE SER EL ÚLTIMO




"No presumas de haber sido el primero en mi corazón, si no fuiste suficiente inteligente para ser el último".

( Marilyn Monroe
, actriz norteamericana )


LOS AFECTOS



¿Sabes lo que hace que desaparezca la cárcel? Cada afecto genuino y profundo. Ser amigo, hermano, amante, es lo que nos libera de la prisión. Sin estos afectos, uno está muerto. Pero cada vez que se reviven estos afectos, la vida renace. 

( Vincent Van Gogh, pintor holandés)

martes, 26 de noviembre de 2013

sábado, 23 de noviembre de 2013

SE PUEDE SER PAREJA, Y SER LIBRES AL MISMO TIEMPO



"Entonces, Almitra habló otra vez: ¿Qué nos diréis sobre el Matrimonio, Maestro?. Y él respondió, diciendo: [...] Amaos el uno al otro, pero no hagáis del amor una atadura. Llenaos uno al otro vuestras copas, pero no bebáis de una sola copa. Daos el uno al otro de vuestro pan, pero no comáis del mismo trozo. Cantad y bailad juntos y estad alegres, pero que cada uno de vosotros sea independiente. Las cuerdas de un laúd están solas, aunque tiemblen con la misma música. Dad vuestro corazón, pero no para que vuestro compañero lo tenga. Porque sólo la mano de la Vida puede contener los corazones. Y estad juntos, pero no demasiado juntos. Porque los pilares del templo están aparte. Y, ni el roble crece bajo la sombra del ciprés ni el ciprés bajo la del roble."

(Khalil Gibran, escritor libanés, en "El Profeta")