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lunes, 30 de septiembre de 2013

FELICIDAD




Si observas una persona realmente feliz, la encontrarás construyendo un barco, escribiendo una sinfonía, educando a sus hijos, plantando dalias en su jardín o buscando huevos de dinosaurio en el desierto de Gobi.

No la encontrarás buscando la felicidad como si fuera la cuenta de un collar que se ha deslizado bajo el radiador.



( W. Beran Wolfe, escritor y psiquiatra austríaco )


LA PALABRA DADA



Ella le dio su palabra. Él, la escribe todos los días. 

(Gabriel Velxio, escritor argentino )




jueves, 26 de septiembre de 2013

NACÍ PARA AMAR A LOS DEMÁS


Nací para amar a los demás, nací para escribir y para criar a mis hijos. Amar a los demás es tan vasto que incluye incluso perdón para mí misma, con lo que sobra. Amar a los demás es la única salvación individual que conozco: nadie estará perdido si da amor y a veces recibe amor a cambio.

( Clarece Lispector, escritora brasileña )


miércoles, 25 de septiembre de 2013

LAS FUERZAS DEL BIEN Y DEL MAL




—Aún así, dime quién eres.

—Una parte de aquella  fuerza que siempre quiere el mal  y que siempre practica el bien.


                                                                                         ( GOETHE, en  “Fausto” )

viernes, 20 de septiembre de 2013

LAS 11 DIFERENCIAS ENTRE LAS MUJERES INMADURAS Y LAS MUJERES MADURAS


( Desconozco el autor y la fuente, pero lo encontré por internet. Cada cual juzgue con su propio criterio):

1. Las mujeres inmaduras quieren controlar al hombre en sus vidas. Las mujeres maduras, saben que si el hombre es realmente suyo, no hay necesidad de control.

2. Las mujeres inmaduras te gritan porque no las llamas. Las mujeres maduras están demasiado ocupadas y sólo se limitan a decirles con poemas y mensajes dulces que la recuerdes.

3. Las mujeres inmaduras monopolizan el tiempo de su hombre. Las mujeres maduras se dan cuenta de que con un poco de espacio, hace del tiempo juntos algo más especial.

4. Las mujeres inmaduras no perdonan y se castigan y castigan por el rencor, en cambio, las mujeres maduras perdonan, ofrecen su hombro y un pañuelo.

5. Las mujeres inmaduras tienen miedo de estar solas. Las mujeres maduras lo utilizan como tiempo para su crecimiento personal.

6. Las mujeres inmaduras ignoran a los buenos hombres. Las mujeres maduras ignoran a los malos.

7. Las mujeres inmaduras lastimadas por un hombre, hacen que todos los hombres paguen por eso. Las mujeres maduras saben que fue sólo un hombre y nada más.

8. Las mujeres inmaduras se enamoran y persiguen sin descanso. Las mujeres maduras saben que algunas veces el que tu amas, te amará y si no, continúan su camino sin rencor.

9. Las mujeres inmaduras te hacen que vuelvas a casa. Las mujeres maduras hacen que quieras siempre volver a casa.

10. Las mujeres inmaduras dejan su agenda abierta y esperan a que su hombre hable para hacer planes. Las mujeres maduras hacen sus planes y cariñosa mente notifican a los hombres para que ellos se integren como mejor les convenga.

11. Las mujeres inmaduras leerán esto y harán una mueca. Las mujeres maduras lo compartirán.

jueves, 19 de septiembre de 2013

DILE QUE SI



"Dile que sí, aunque te estés muriendo de miedo, aunque después te arrepientas, porque de todos modos te vas a arrepentir toda la vida si le contestas que no"



(Gabriel García Márquez)

domingo, 15 de septiembre de 2013

YA ME PUEDO MORIR TRANQUILO


Por fin, ya no me cabe la menor duda: ya me puedo morir tranquilo. Pensé que nunca te encontraría, pero después de haberte conocido, mi vida no fue vana, y me hiciste sentir hombre, porque con tu cariño, con tu sonrisa y con tu positividad supiste hacer de mi vida como una fiesta, a pesar de las durezas y amarguras de todos los días.

Así que ya me puedo morir tranquilo y feliz, porque te pude conocer, y le doy las gracias a Dios por la buena hora en la que te puso en mi camino.

En realidad por mi paso por ese mundo, cuando empecé a nacer fue cuando te conocí a ti, ya que alegraste mi vida, y con tu cariño supiste hacer de ella toda una fiesta. Contigo sí que puede vivir bien. Contigo sí que fui feliz.

Ya me podré irme muy agradecido por haberte encontrado, a ti, mi tesoro, por lo mucho que me has amado. Gracias por todo, nuevamente.