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domingo, 8 de febrero de 2015

SOBRE EL AMOR ( PÁRRAFO DE HERMAN HESSE )



"Supe que ser amado no es nada, que amar, sin embargo, lo es todo. Y creí ver cada vez más claro que lo que hace valiosa y placentera la existencia es nuestro sentimiento y nuestra sensibilidad. Donde quiera que viese en la tierra algo que pudiera llamarse “felicidad”, ésta se componía de sentimientos. El dinero no era nada, el poder tampoco. Veía a muchos que poseían ambas cosas y eran desdichados. La belleza no era nada; veía a hombres y mujeres bellos, que a pesar de toda su belleza eran desdichados. Tampoco la salud contaba demasiado. Cada cual era tan sano como se sentía; había enfermos que rebosaban de vitalidad hasta poco antes de su fin, y personas sanas que se marchitaban, angustiadas por el temor de sufrir. La dicha, sin embargo, siempre estaba allí donde un hombre tenía sentimientos fuertes y vivía para ellos, sin reprimirlos ni violarlos, sino cuidándolos y disfrutándolos. La belleza no hacía feliz al que la tenía, sino al que sabía amarla y venerarla.

Aparentemente existían muy diversos sentimientos, pero en el fondo todos eran uno. A cualquiera de ellos puede llamársele voluntad o cualquier otra cosa. Yo lo llamo amor. La dicha es amor y nada más. El que es capaz de amar es feliz. Todo movimiento de nuestra alma en el que ésta se sienta a sí misma y sienta la vida, es amor. Por tanto es dichoso aquel que ama mucho. Sin embargo, amar y desear no es exactamente lo mismo. El amor es deseo hecho sabiduría; el amor no quiere poseer, sólo quiere amar. Por eso también era feliz el filósofo que mecía en una red de pensamientos su amor al mundo y que lo envolvía una y otra vez con su red amorosa. Pero yo no era filósofo".


(Herman Hesse)

LO QUE ES UNA MUJER HERMOSA




Una mujer hermosa no es la más joven, ni la más flaca, ni la que tiene el cutis más terso o el cabello más llamativo, es aquella que con tan sólo una franca y abierta sonrisa y un buen consejo puede alegrarte la vida.


( Gabriel García Márquez )

viernes, 6 de febrero de 2015

MUJER, NO ENVEJEZCAS


Amiga a la que amo: no envejezcas. 
Que se detenga el tiempo sin tocarte; 
que no te quite el manto 
de la perfecta juventud. Inmóvil 
junto a tu cuerpo de muchacha dulce 
quede, al hallarte, el tiempo.
Si tu hermosura ha sido 
la llave del amor, si tu hermosura 
con el amor me ha dado 
la certidumbre de la dicha, 
la compañía sin dolor, el vuelo, 
guárdate hermosa, joven siempre.
No quiero ni pensar lo que tendría 
de soledad mi corazón necesitado, 
si la vejez dañina, prejuiciosa 
cargara en ti la mano, 
y mordiera tu piel, desvencijara 
tus dientes, y la música 
que mueves, al moverte, deshiciera.
Guárdame siempre en la delicia 
de tus dientes parejos, de tus ojos, 
de tus olores buenos, 
de tus brazos que me enseñas 
cuando a solas conmigo te has quedado 
desnuda toda, en sombras, 
sin más luz que la tuya, 
porque tu cuerpo alumbra cuando amas, 
más tierna tú que las pequeñas flores 
con que te adorno a veces.
Guárdame en la alegría de mirarte 
ir y venir en ritmo, caminando 
y, al caminar, meciéndote 
como si regresaras de la llave del agua 
llevando un cántaro en el hombro.
Y cuando me haga viejo, 
y engorde y quede calvo, no te apiades 
de mis ojos hinchados, de mis dientes 
postizos, de las canas que me salgan 
por la nariz. Aléjame, 
no te apiades, destiérrame, te pido; 
hermosa entonces, joven como ahora, 
no me ames: recuérdame 
tal como fui al cantarte, cuando era 
yo tu voz y tu escudo, 
y estabas sola, y te sirvió mi mano.


( Rubén Bonifaz Nuño, poeta mexicano)

jueves, 5 de febrero de 2015

COSAS QUE QUIERO DE TI:


Quiero que me oigas, sin juzgarme.
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mí, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mí.
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mí.
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mí.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten, que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas que hoy podes contar conmigo, sin condiciones.



( Jorge Bucay )

jueves, 29 de enero de 2015

miércoles, 28 de enero de 2015

TE QUIERO A LA ANTIGUA




“Te quiero como para invitarte a pisar hojas secas una de estas tardes. Te quiero como para salir a caminar, hablar del amor, mientras pateamos piedritas. Te quiero como para volvernos chinos de risa, ebrios de nada y pasear sin prisa las calles. Te quiero como para ir a los lugares que más frecuento, y contarte que es ahí donde me siento a pensar en ti. Te quiero como para escuchar tu risa toda la noche. Te quiero como para no dejarte ir jamás. Te quiero como se quiere a ciertos amores, a la antigua, con el alma y sin mirar atrás.”


( Jaime Sabines )

domingo, 18 de enero de 2015

OJO CON LAS MUJERES CUARENTONAS



Ojo con Ellas…

Andan por ahí, con su atrevido miedo, portando sus cuarenta y tantos, lindas, leídas, viajadas, sensibles.

Ojo con ellas.

Vienen de cerrar una puerta con decisión, pero sin olvido. Amaron, construyeron, parieron, cumplieron. Amaron a su hombre, dieron alas a sus crías y ahora, desentumecieron las suyas: ¡ahí estaban!: intactas, brillantes, soberbias, majestuosas, listas para el vuelo: no ya las de un hornero, sí las de una gaviota, soberana y curiosa.

Saben de la vida y de tu hambre porque con su cuerpo han sabido saciarlas.

Expertas en estupidez y sus matices: se reconocieron inmersas en ella hasta el estupor y soportaron mucha hasta el dolor; sabrán distinguirla, no lo dudes.

Versadas en economía, la aplican en el gesto, en el andar y en su exacta sensualidad.

Ojo con sus caderas sabias: ya se estiraron y contrajeron, se estremecieron y agitaron.

Saben del amor, en todos sus colores, desde el rojo resplandor al mustio gris.

Sus piernas fuertes arrastran raíces todavía.

Prontas a sentir, van con una vieja canción en los labios, profunda intensidad en la mirada y delicada seguridad en la sonrisa.

Pero, si esta advertencia es tardía, y descubres que ya no puedes dejar de pensar en ella, entonces, ten cuidado de ahora en más, no te equivoques, no lo arruines: no les envíes un mensaje de texto, mejor invítale un café con tiempo; no recurras al email, preferirán sin duda un poema en servilleta. 

No les hagas promesas, no les vendas imagen, mejor exhibe tu autenticidad mas despojada. No caigas, por rellenar, en aturdido ruido vacuo, deja que respire un silencio en común.

Vienen de quemar las naves y cambiar comodidad indolente por riesgo vital. Avanzan por un camino incierto, pero elegido.

En su cartera, fotos, un perfume y algunas lágrimas.

En su mirada, una decisión...


Ojo con ellas…tal vez, si tienes suerte, hay una en tu camino

( Escrito por un tal Jorge Eduardo Cinto, y publicado en Escritores de Tucuman Siglo XXI )